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Las sesiones de musicoterapia.

Cuando decidimos llevar a nuestro hijo a una sesión de musicoterapia, debemos tener en cuenta que ésta puede ser básicamente de dos tipos:

  • Activa: exige una participación muy directa del niño en la actividad que se realiza. El niño actúa musicalmente por medio de su cuerpo, de los instrumentos musicales y de la voz. Se establece de esta manera un diálogo entre él y el terapeuta o entre él y el grupo, si se trata de una sesión colectiva, en el cual la expresión y la creación van dejando salir todas aquellas emociones que antes el niño no podía expresar.
  • Receptiva: consiste en que el niño proyecte sentimientos, vivencias, etc. mientras escucha una música. Por tanto, se trata de inducir a través de la música diferentes estados de ánimo o situaciones.

El musicoterapeuta trabaja a menudo en contacto con un psicólogo, ya que la musicoterapia facilita la expresión de sentimientos reprimidos que en otra ocasión el niño no hubiera llegado a expresar. Esto es debido a que quizá el niño se encuentre incómodo cuando el psicólogo le hace hablar de temas que él quiere esconder, pero la musicoterapia le arrastra a un clima en el que se llega a sentir muy cómodo y por lo tanto le ayuda a expresarse.

Pero esto no quiere decir que cuando el niño consigue expresar una emoción en la terapia ya puede expresarla a todo el mundo. Quizá con nosotros todavía es reacio a hablar de ciertos temas, y en consecuencia debemos dejar tiempo a que la terapia haga su efecto y nuestro hijo sea capaz de llevar aquellos sentimientos fuera de la sesión. Preguntarle por lo que ha pasado dentro del aula puede resultarle incómodo y ser contraproducente en el proceso terapéutico. En cambio, nosotros podemos ser muy útiles comentando nuestras inquietudes con el musicoterapeuta y dándole información de los cambios que vemos en el niño.

Un libro muy adecuado para aquellos padres preocupados por la problemática de su hijo es: “Introducción a la Musicoterapia” de Davis y colaboradores. En el libro hay un apartado que habla de la musicoterapia en el campo educativo, muy indicado para padres que quieren saber cómo la musicoterapia puede ayudar a su hijo en la escuela.

Así pues, cuando llevamos a nuestro hijo a hacer musicoterapia estamos escogiendo una opción diferente y muy recomendable. Actualmente, muchos centros psicopedagógicos están introducidendo la figura del musicoterapeuta como un integrante más del equipo terapéutico, para todos aquellos casos en los que la terapia convencional no consigue los objetivos terapéuticos que se habían establecido.

Anna Garí Campos
Psicóloga clínica

Primera parte de este artículo: La música como terapia.
Consejos prácticos relacionados con este artículo: La música como terapia. Consejos prácticos.

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