La web para ser mejores padres
Síguenos en:

¿Por qué las emociones positivas contribuyen al aprendizaje?

Nuestro cerebro tiene como función principal cuidar de nuestra supervivencia. Por esta razón, ante la aparición de los distintos estímulos se fija en ellos para lograr una respuesta atencional adecuada y acorde a la naturaleza del mismo.

El cerebro está preparado para que nuestro sistema atencional pueda responder a los diferentes estímulos que se nos presentan. Esta capacidad nos permite detectar rápidamente amenazas o recompensas en el medio ambiente para actuar en consecuencia, ya que muchos de los estímulos recibidos no tienen relevancia alguna, y solo nos alejan de la tarea que estamos realizando.
Sin embargo, los procesos mentales no se ven afectados del mismo modo por un distractor con una carga emocional positiva que por uno con de carácter negativo.

En la actualidad vivimos en un mundo plagado de información que bombardea constantemente nuestros sentidos, muy diferente al entorno natural de nuestros inicios en donde el cerebro se desarrolló. Por ello, los neurocientíficos están tan interesados en comprender el sistema atencional.

¿Cómo afectan los estímulos positivos y negativos en la memoria de trabajo?


Una investigación reciente sobre este tema fue realizada por el investigador Florin Dolcos y su equipo del Instituto Beckman de Ciencia y Tecnología Avanzada de la Universidad de Illinois, Estados Unidos, quienes se propusieron descubrir cómo el cerebro se ve afectado por distintas distracciones mientras realiza una tarea específica.
Los profesionales presentaron una serie fotos de rostros de diferentes personas a un grupo de voluntarios cuyos cerebros eran monitoreados por una resonancia magnética funcional. Luego de cada imagen se les daba a los participantes un tiempo para que mantuvieran en mente la cara observada y, después de haber visto todas, pasaban por otra etapa en donde se repetía el proceso y debían decir cuáles habían formado parte de la primera muestra.
Para estudiar cómo los distractores afectaban la atención durante el lapso de mantener en mente los rostros les pasaban imágenes positivas, neutras y negativas. Los investigadores notaron que tanto las positivas como las negativas causaban respuestas emocionales que generaban distracción, aunque el trabajo demostró que los estímulos positivos si bien interfieren con la memoria de trabajo también la benefician en su desempeño.

Esto se debe a que el cerebro está preparado para cuidar de nuestra supervivencia inmediata, y por ello si aparece un estímulo potencialmente amenazante la atención se fija en él produciendo una respuesta emocional específica. En cambio, si es de recompensa no es crucial atenderlo y otros son los neurotransmisores liberados.

Entre las áreas involucradas con la atención y memoria de trabajo encontraron implicadas a la parietal, dorsolateral, ventrolateralcorteza prefrontal dorsolateral y zonas del lóbulo parietal, ambas asociadas con mantener en mente información o datos. Cuando el distractor presentado era negativo, la actividad en dichas áreas se veía altamente reducida, y de este modo afectaba la tarea solicitada. Sin embargo, cuando era positivo aumentaba la actividad de la corteza prefrontal ventrolateral, relacionada con el control de las emociones y la capacidad de hacer frente a la distracción.

Las emociones positivas contribuyen al aprendizaje


En diversos estudios se pudo demostrar que las emociones positivas contribuyen al aprendizaje y que la novedad durante espacios de capacitación ayuda al cerebro a recobrar un mejor nivel atencional.
Este trabajo demuestra que una palabra motivadora o de aprobación, una actividad corporal u otra propuesta, aunque puedan parecer distractores, por el contrario, ayudan cuando los niveles de atención decaen, por lo que lejos de afectar la memoria, contribuyen a su buen funcionamiento.

Dentro de la planificación de una clase, capacitación y como parte de la vida educacional y laboral se deben considerar los espacios para activar positivamente al cerebro, porque favorecen a que se pueda desplegar todo su potencial. Además, las emociones positivas son contagiosas y de este modo se va construyendo también un contexto de aprendizaje o laboral beneficioso para toda la UCCM (unidad cuerpo cerebro mente).

Nse. Marita Castro
Directora Asociación Educar

¿Te ha gustado este contenido?

Si te ha gustado, te agradeceríamos que lo compartieras y nos ayudaras a darlo a conocer. Muchas gracias.

PinIt

Deja un comentario