{"id":1783,"date":"2014-02-06T10:22:46","date_gmt":"2014-02-06T10:22:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.solohijos.com\/web\/?p=1783"},"modified":"2014-02-06T12:08:23","modified_gmt":"2014-02-06T12:08:23","slug":"es-mio-mio-y-solo-mio-como-ensenar-generosidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.solohijos.com\/web\/es-mio-mio-y-solo-mio-como-ensenar-generosidad\/","title":{"rendered":"\u00ab\u00a1Es m\u00edo, m\u00edo y s\u00f3lo m\u00edo!\u00bb C\u00f3mo ense\u00f1ar generosidad"},"content":{"rendered":"<h5>\u00bfPor qu\u00e9 nuestro hijo de dos a\u00f1os no es capaz de compartir sus cosas con los otros ni\u00f1os, y ni siquiera con sus propios padres? \u00bfEs un ni\u00f1o ego\u00edsta? Debemos tener claro que la actitud posesiva es normal en los ni\u00f1os de esta edad. Nuestro hijo todav\u00eda no entiende que una cosa le pertenece aunque la preste y la comparta. Tampoco entra en su cabecita que no puede tener todo lo que pide. Nuestro trabajo como padres y educadores consiste en conseguir que interiorice estos valores, teniendo en cuenta que nuestra actuaci\u00f3n es un modelo important\u00edsimo para su futuro comportamiento.<\/h5>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\"><em>\u00abM\u00edo, m\u00edo y s\u00f3lo m\u00edo\u00bb.<\/em><\/span> \u00c9stas son palabras familiares para los <strong>padres<\/strong> que tienen <strong>hijos<\/strong> de dos a\u00f1os, e incluso un poco m\u00e1s mayores. En la escuela podemos ver a un ni\u00f1o apropi\u00e1ndose de los juguetes de sus compa\u00f1eros o al mismo ni\u00f1o reaccionando de manera <strong>agresiva<\/strong> si alguien intenta arrebatarle los suyos. No hay por qu\u00e9 intranquilizarse. Esta actitud es comprensible y, de hecho, necesaria en su desarrollo: <strong>nuestro hijo est\u00e1 viviendo una etapa de egocentrismo<\/strong>. Durante este per\u00edodo <strong>intenta satisfacer sus deseos<\/strong> y enseguida ve en peligro todas sus posesiones, que son las que le proporcionan la diversi\u00f3n y el placer. El ni\u00f1o de esta edad todav\u00eda no es consciente de que los otros tambi\u00e9n tienen juguetes, y de hecho a\u00fan le costar\u00e1 un par de a\u00f1os aprenderlo. Debemos entender que <strong>necesitar\u00e1 tiempo<\/strong> -durante el cual decidir\u00e1 qu\u00e9 quiere prestar y qu\u00e9 no&#8211; <strong>para asimilar los valores del intercambio y la generosidad<\/strong>.<\/p>\n<p>Nosotros podemos regular estas <strong>conductas egoc\u00e9ntricas<\/strong> evitando darle todo lo que pida y recompensando las <strong>acciones generosas<\/strong>, por ejemplo, cuando comparte un juguete. Adem\u00e1s, podemos demostrar qu\u00e9 conducta queremos a trav\u00e9s de nuestro ejemplo.<\/p>\n<p>Nuestro papel es b\u00e1sico para su educaci\u00f3n, no s\u00f3lo porque somos quienes premiamos o reprochamos sus acciones sino tambi\u00e9n porque tenemos la responsabilidad de explicar por qu\u00e9 \u00ab<em>quitarle el osito a Marcos no est\u00e1 bien<\/em>\u00ab.<\/p>\n<h5><span style=\"color: #0000ff;\">Algunas indicaciones \u00fatiles sobre c\u00f3mo podemos transmitir valores como la generosidad son:<br \/>\n<\/span><\/h5>\n<ul>\n<li><strong>Establecer previamente las normas del \u00ab<em>juego<\/em>\u00ab<\/strong>. Hay que <strong>negociar<\/strong>. Por ejemplo, explica a tu hijo que debe prestar sus juguetes a los otros ni\u00f1os, y que eso tambi\u00e9n debe hacerlo en casa, donde las cosas son de todos y no s\u00f3lo suyas. Poco a poco ir\u00e1 aprendiendo que los otros tambi\u00e9n tienen \u00abcosas\u00bb (la merienda, un juego nuevo, etc) que le gustar\u00eda que compartieran con \u00e9l.<\/li>\n<li><strong>No crear sentimiento de p\u00e9rdida<\/strong>. Si tu <strong>hijo<\/strong> ha decidido compartir su \u00ab<em>amada manta<\/em>\u00bb con un amigo suyo, aseg\u00farate de que \u00e9sta volver\u00e1 a sus manos. En caso contrario, puede tener la sensaci\u00f3n de que ha perdido su preciado objeto y por tanto le costar\u00e1 volver a prestar sus cosas. Si llega esta situaci\u00f3n y al principio tu hijo se muestra rebelde no se lo reproches porque, igual que los adultos, tiene sus derechos y ha de saber defenderlos.<\/li>\n<li><strong>Exigirse a s\u00ed mismo lo que quiere exigir a los otros<\/strong>. Si quieres ense\u00f1arle qu\u00e9 es la generosidad, mu\u00e9strale ejemplos. Nosotros le servimos de referente y tender\u00e1 a imitarnos. Si te pide algo, act\u00faa como querr\u00edas que \u00e9l lo hiciera.<\/li>\n<li><strong>Ponerse de acuerdo con nuestra pareja en todo lo referente a la educaci\u00f3n de los hijos<\/strong>. Es muy t\u00edpica la situaci\u00f3n del ni\u00f1o que quiere salir al parque y que sabe perfectamente a cu\u00e1l de los dos debe acudir para cumplir sus deseos. Esta situaci\u00f3n es especialmente cierta en los <strong>hijos<\/strong> de <strong>padres separados<\/strong>. Hay que tener cuidado e intentar no crear rivalidades ni hacer <strong>chantaje emocional<\/strong>.<\/li>\n<li><strong>Relaci\u00f3n entre comprensi\u00f3n y exigencia<\/strong>. A veces se puede pensar, equivocadamente, que ser poco exigentes con nuestros <strong>hijos<\/strong> est\u00e1 asociado con ser m\u00e1s comprensivos. Para una buena educaci\u00f3n es tan importante ser comprensivos como tener un nivel de exigencia adecuado a su edad.<\/li>\n<li><strong>Importancia de la participaci\u00f3n<\/strong>. Crear situaciones de participaci\u00f3n y cooperaci\u00f3n con los hijos, estimulando un trabajo y unas actitudes que son las que se han de aprender. Promover la construcci\u00f3n en equipo de un puzzle, ya que en el correspondiente intercambio de piezas ser\u00e1 muy f\u00e1cil que aparezcan conductas de \u00ab<em>m\u00edo, m\u00edo, m\u00edo<\/em>\u00ab. Los juegos de grupo son muy apropiados para estas edades porque les ense\u00f1a la importancia de compartir con los dem\u00e1s.<\/li>\n<li><strong>Saber resistir ante frustraciones y dificultades<\/strong>. Hay que ser perseverantes. Se trata simplemente de una etapa infantil. La paciencia es b\u00e1sica mientras se producen los cambios.<\/li>\n<li><strong>Reforzar las conductas positivas<\/strong>. Decirle por ejemplo: <span style=\"color: #0000ff;\"><em>\u00abHas sigo muy generoso, \u00a1felicidades!\u00bb<\/em><\/span> o <span style=\"color: #0000ff;\">\u00abDebes sentirte orgulloso de ti mismo por lo que has hecho\u00bb\u00a0<\/span>cuando nuestro <strong>hijo<\/strong> preste un juguete a su hermano o a un amigo, o cuando muestre cualquier conducta de colaboraci\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Tener claros los valores que queremos inculcar y actuar consecuentemente<\/strong>. Pr\u00e9mialo con la lectura de un cuento cuando comparta sus libros con su <strong>hermano<\/strong> pero no ignores esta conducta (al menos mientras est\u00e1s tratando de que la aprenda) al d\u00eda siguiente porque est\u00e1s cansado o tienes un mal d\u00eda. Cumple con tus promesas. Si le has dicho que le leer\u00e1s un cuento, mant\u00e9n tu palabra.<\/li>\n<li><strong>No coaccionar afectivamente<\/strong>. Son muy peligrosas frases \u00a0como: <span style=\"color: #0000ff;\">\u00abSi no prestas el coche a Luis, mam\u00e1 no te querr\u00e1\u00bb<\/span>\u00a0. Est\u00e1s reduciendo el valor de la generosidad a una mera transacci\u00f3n emocional. Tu hijo no aprender\u00e1 a ser generoso sino todo lo contrario. Compartir\u00e1 sus cosas para conseguir algo a cambio: tu cari\u00f1o y atenci\u00f3n. Hay que hacerles comprender que las sanciones o l\u00edmites que reciben por nuestra parte son independientes a nuestro cari\u00f1o por ellos. Eso es incondicional.<\/li>\n<li><strong>Los ni\u00f1os, unos m\u00e1s y otros menos, necesitan atenci\u00f3n y mucha paciencia<\/strong>. No podemos emitir juicios precipitados pensando que tenemos un <strong>hijo<\/strong> desconsiderado. Dale tiempo y ay\u00fadale a resolver sus dudas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En resumen, cuando nuestro <strong>hijo<\/strong> act\u00fae de forma interesada, cuando pensemos que tiene un comportamiento ego\u00edsta, debemos comprender que a esta edad todav\u00eda no ha interiorizado valores b\u00e1sicos como la generosidad. Nuestro papel educativo como mediadores es imprescindible para darle a conocer todas las experiencias posibles para que aprenda a su ritmo. Experiencias como nuestras propias conductas (respetar, amar, compartir, prestar) y nuestras actitudes (tener paciencia, ser coherentes, comprensivos\u2026) son las que mostrar\u00e1n un modelo familiar claro para el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Consejos pr\u00e1cticos relacionados en <strong><a title=\"C\u00f3mo ense\u00f1arle generosidad a nuestro hijo\" href=\"http:\/\/www.solohijos.com\/web\/consejos-practicos\/\" target=\"_blank\">\u00ab<em>Es m\u00edo, m\u00edo y solo m\u00edo<\/em>\u00ab. Consejos pr\u00e1cticos<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Montse Barcel\u00f3 Moreso<\/strong><br \/>\n<span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">Licenciada en Psicolog\u00eda<\/span><\/p>\n<div class='watch-action'><div class='watch-position align-left'><div class='action-like'><a class='lbg-style2 like-1783 jlk' href='javascript:void(0)' data-task='like' data-post_id='1783' data-nonce='04267d3290' rel='nofollow'><img class='wti-pixel' src='https:\/\/www.solohijos.com\/web\/wp-content\/plugins\/wti-like-post\/images\/pixel.gif' title='Like' \/><span class='lc-1783 lc'>+34<\/span><\/a><\/div><\/div> <div class='status-1783 status align-left'><\/div><\/div><div class='wti-clear'><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 nuestro hijo de dos a\u00f1os no es capaz de compartir sus cosas con los otros ni\u00f1os, y ni siquiera con sus propios padres? \u00bfEs un ni\u00f1o ego\u00edsta? 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