{"id":4101,"date":"2014-01-28T19:25:54","date_gmt":"2014-01-28T19:25:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.solohijos.com\/web\/?p=4101"},"modified":"2014-02-14T08:57:38","modified_gmt":"2014-02-14T08:57:38","slug":"la-obediencia-de-los-hijos-entre-los-2-y-los-5-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.solohijos.com\/web\/la-obediencia-de-los-hijos-entre-los-2-y-los-5-anos\/","title":{"rendered":"La obediencia de los hijos entre los 2 y los 5 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<h5><span style=\"color: #0000ff;\"><em>\u00ab\u00a1Te prometo que no te hab\u00eda o\u00eddo!\u00bb, \u00abS\u00ed, ahora mismo voy, espera un momento\u00bb, \u00abQue s\u00ed, que s\u00ed\u00bb, \u00abSe me olvid\u00f3, lo siento. Luego lo hago\u00bb.<\/em><\/span> \u00bfTe suenan estas frases? El \u00abno\u00bb a una orden puede adoptar distintas apariencias y disfraces pero todas ellas desembocan en un mismo resultado: la tarea mandada por hacer y los padres molestos. \u00bfPor qu\u00e9 nos desobedecen los hijos? \u00bfQu\u00e9 podemos hacer para evitarlo? \u00bfC\u00f3mo actuar ante reiteradas o sistem\u00e1ticas desobediencias?<\/h5>\n<p>Que nuestros <strong>hijos<\/strong> no sigan las \u00f3rdenes que les damos, es una situaci\u00f3n frecuente y cotidiana que, en ocasiones, crea un ambiente familiar caracterizado por <strong>gritos, ri\u00f1as, malas caras<\/strong> y sensaci\u00f3n de <strong>frustraci\u00f3n<\/strong>. Para evitar estos conflictos, es importante que los <strong>padres<\/strong> actuemos de forma adecuada.<\/p>\n<h5><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>El ni\u00f1o desobediente puede negarse a cumplir las \u00f3rdenes que le damos de distintas formas:<br \/>\n<\/strong><\/span><\/h5>\n<ul style=\"list-style-type: square;\">\n<li>No haciendo lo que le hemos indicado, como si no nos hubiera o\u00eddo.<\/li>\n<li>Diciendo \u00ab<em>no<\/em>\u00bb de manera expl\u00edcita.<\/li>\n<li>Con expresiones del tipo <span style=\"color: #0000ff;\"><em>\u00abahora voy\u00bb, \u00abluego lo hago\u00bb<\/em><\/span>, que rara vez se cumplen<\/li>\n<li>Expresando su desobediencia mediante rabietas o pataletas.<\/li>\n<\/ul>\n<h5><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>\u00bfPero, por qu\u00e9 es desobediente nuestro hijo?<br \/>\n<\/strong><\/span><\/h5>\n<ul>\n<li><strong>Para llamar nuestra atenci\u00f3n.\u00a0<\/strong>En ocasiones, los <strong>padres<\/strong> estamos pendientes de nuestro <strong>hijo<\/strong> s\u00f3lo cuando se comporta de manera inadecuada. Es muy posible que los ni\u00f1os se nieguen entonces a cumplir nuestras exigencias porque son los \u00fanicos momentos en que consiguen <strong>llamar nuestra atenci\u00f3n<\/strong>, aunque sea para <strong>rega\u00f1arlos<\/strong> o <strong>castigarlos<\/strong>.<\/li>\n<li><strong>Alrededor de los 2 a\u00f1os de edad, los ni\u00f1os suelen pasar por una \u00e9poca en que responden con un \u00abno\u00bb a todo lo que se les pide.<\/strong> No debemos confundir esto con la <strong>desobediencia<\/strong>. Nuestro <strong>hijo<\/strong> ha comenzado a ser m\u00e1s independiente de nosotros y es necesario y saludable para su madurez que lo experimente. Aunque los <strong>padres<\/strong> debamos comprender esta actitud, no tenemos que excedernos en <strong>permisividad<\/strong> y trataremos de seguir inculc\u00e1ndole la costumbre de <strong>obedecer<\/strong>.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Otros factores que pueden estar motivando la desobediencia de nuestro hijo: <\/strong><\/p>\n<ul style=\"list-style-type: square;\">\n<li>No escuchar lo que le pedimos porque est\u00e1 distra\u00eddo en otra actividad.<\/li>\n<li>Estar recibiendo demasiadas \u00f3rdenes a la vez.<\/li>\n<li>No comprender lo que le mandamos.<\/li>\n<li>Estar habituado a que nosotros acabemos haciendo por \u00e9l lo que le pedimos.<\/li>\n<li>Saber que los padres repetiremos varias veces la indicaci\u00f3n, antes de que \u00e9l deba responder.<\/li>\n<\/ul>\n<h5><strong><span style=\"color: #0000ff;\">\u00bfQu\u00e9 podemos hacer para que nuestro hijo obedezca?<br \/>\n<\/span><\/strong><\/h5>\n<ul style=\"list-style-type: square;\">\n<li><strong>Lo primero que debemos hacer es asegurarnos que es capaz de hacer lo que le pedimos.<\/strong> De lo contrario, deberemos ayudarle a cumplir nuestra petici\u00f3n.<\/li>\n<li>Trataremos de que siempre tenga bien claras cu\u00e1les ser\u00e1n las <strong>consecuencias positivas y negativas<\/strong> de su obediencia o de su desobediencia.<\/li>\n<li>Debemos acostumbrarnos desde un buen principio a <strong>no repetir la orden m\u00e1s de una vez<\/strong> y nunca debemos terminar realizando nosotros nuestra propia petici\u00f3n.<\/li>\n<li>Le daremos <strong>instrucciones simples<\/strong>,\u00a0 comprensibles para \u00e9l y razonables para su edad. Podemos asegurarnos que ha entendido la petici\u00f3n haci\u00e9ndosela <strong>repetir<\/strong>. Tambi\u00e9n es importante que sean peticiones espec\u00edficas, es decir, que quede bien claro el comportamiento que debe seguir. Por ejemplo: es mejor decir \u00ab<span style=\"color: #0000ff;\"><em>no pongas los pies en el sof\u00e1\u00bb,<\/em><\/span> que \u00ab<span style=\"color: #0000ff;\"><em>p\u00f3rtate bien<\/em><\/span>\u00ab.<\/li>\n<li>Le daremos <strong>un n\u00famero de instrucciones racional y se las diremos de una en una<\/strong>. Nunca le daremos la siguiente petici\u00f3n hasta que no haya cumplido la primera. Hemos de tener en cuenta que los ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os no son capaces de comprender m\u00e1s de tres peticiones a la vez.<\/li>\n<li>Podemos tambi\u00e9n <strong>ofrecerle dos opciones<\/strong> que llevar\u00e1n a un mismo resultado y le daremos a elegir una de ellas en lugar de dar <strong>\u00f3rdenes<\/strong> o hacer preguntas. Por ejemplo: en vez de decirle \u00ab<span style=\"color: #0000ff;\"><em>ve a lavarte los dientes<\/em><\/span>\u00bb o preguntarle \u00ab<em><span style=\"color: #0000ff;\">\u00bfquieres ir a lavarte los dientes?<\/span><\/em>\u00ab, podemos plantear la siguiente opci\u00f3n: <span style=\"color: #0000ff;\"><em>\u00ab\u00bfte vas a lavar los dientes solo o prefieres que te acompa\u00f1e?<\/em><\/span><\/li>\n<li>Le <strong>explicaremos a nuestro hijo las razones por las que le pedimos o le prohibimos que haga algo<\/strong>. Esta informaci\u00f3n deber\u00e1 ser apropiada para la edad del ni\u00f1o. Por ejemplo: a un ni\u00f1o de tres a\u00f1os le diremos que no puede tocar un cuchillo o unas tijeras cuando est\u00e9 s\u00f3lo, porque puede cortarse y hacerse mucho da\u00f1o.<\/li>\n<li><strong>Expondremos de manera positiva el resultado de una conducta adecuada<\/strong> para motivar a nuestro <strong>hijo<\/strong> a cumplir aquello que m\u00e1s le cuesta o para que asimile una conducta nueva. As\u00ed podr\u00e1 comprobar que obedecer la orden conlleva <strong>consecuencias positivas<\/strong> para \u00e9l y esto le animar\u00e1 a seguir por este camino. Por ejemplo: podemos decirle <span style=\"color: #0000ff;\">\u00ab<em>cuando te pongas la chaqueta, podr\u00e1s salir a jugar\u00bb<\/em> <\/span>o \u00ab<em><span style=\"color: #0000ff;\">cuando te hayas ido a la cama, te contar\u00e9 el cuento que t\u00fa prefieras<\/span><\/em>\u00ab. Es importante que nosotros cumplamos con lo pactado.<\/li>\n<li>Utilizaremos un <strong>tono de voz agradable<\/strong>. Es mejor si nos ponemos <strong>a la altura de nuestro hi<\/strong>jo (en cuclillas) y le <strong>miramos directamente a los ojos<\/strong> (asegur\u00e1ndonos que \u00e9l tambi\u00e9n nos mira).<\/li>\n<li>Si intuimos que no se dispone a cumplir la orden, le preguntaremos si necesita ayuda o le ayudaremos directamente para que, poco a poco, se acostumbre a prescindir de nosotros y sea autosuficiente. En un principio podemos echar mano de <strong>juegos<\/strong> y mostrarnos de muy buen humor para que no identifique la <strong>obediencia<\/strong> con algo negativo. Por ejemplo: jugaremos a ver qui\u00e9n clasifica m\u00e1s r\u00e1pido los juguetes por colores, tama\u00f1os\u2026 y le habremos dado un toque divertido a una tarea que puede provocar cansancio o desagradar.<\/li>\n<li><strong>Le recompensaremos<\/strong> cuando haya obedecido nuestra orden o petici\u00f3n, y nunca antes. Cuanto m\u00e1s inmediata sea la recompensa m\u00e1s efecto tendr\u00e1. Deberemos acostumbrarle a <strong>recompensas<\/strong> <strong>afectivas<\/strong> m\u00e1s que materiales. Le <strong>abrazaremos<\/strong>, le <strong>halagaremos<\/strong> y le expresaremos nuestra <strong>alegr\u00eda<\/strong> sin miedo a exagerar. Podemos recompensar a nuestro <strong>hijo<\/strong> dedic\u00e1ndole una tarde a \u00e9l solo, sin necesidad de compartirnos con otros <strong>hermanos<\/strong>, recados u obligaciones.<br \/>\nOs proponemos un juego que puede resultar muy efectivo: pongamos por caso que a nuestro <strong>hijo<\/strong> le cuesta recoger los juguetes de su cuarto. En la pared de su cuarto colgaremos el dibujo de una escalera con 7 pelda\u00f1os (por ejemplo, los d\u00edas de la semana). Cada d\u00eda que cumpla con la norma exigida colocaremos una pegatina de color en cada escal\u00f3n. Ir\u00e1 ascendiendo por la escalera y cuando haya llegado al \u00faltimo pelda\u00f1o, le recompensaremos con un premio pactado de antemano.<\/li>\n<\/ul>\n<h5><strong style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u00bfY qu\u00e9 podemos hacer si nuestro hijo no nos obedece?<br \/>\n<\/span><\/strong><\/h5>\n<ul style=\"list-style-type: square;\">\n<li><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\"><strong>Podemos contar hasta cinco en voz alta<\/strong> para que comprenda que estamos esperando a que haga lo que le hemos pedido. Si en este tiempo nuestro <strong>hijo<\/strong> no ha obedecido, <strong>sin alzar la voz ni discutir<\/strong>, le guiaremos con nuestras manos para que lo haga. Por ejemplo: si se niega a bajar los pies del sof\u00e1, se los retiraremos nosotros. Si queremos que recoja los juguetes, le ayudaremos nosotros para que aprenda y pueda hacerlo solo<\/span>.<\/li>\n<li><strong>Cuando nuestro hijo desobedezca \u00abdescaradamente\u00bb<\/strong> a pesar de reiterados avisos por nuestra parte, <strong>no debemos perder el control<\/strong>. Podemos recurrir a la t\u00e9cnica conocida como <a title=\"La pausa obligada\" href=\"http:\/\/www.solohijos.com\/web\/la-pausa-obligada-como-se-aplica\/\" target=\"_blank\"><em><strong>pausa obligada<\/strong><\/em> o\u00a0<strong><em>tiempo fuera. <\/em><\/strong><\/a>Pero al \u00ab<strong><em>tiempo fuera<\/em><\/strong>\u00bb aplicado como oportunidad para reflexionar y retomar la calma, no como herramienta punitiva.\u00a0No le reprocharemos nada ni nos pondremos a discutir con \u00e9l. Le invitaremos a ir a una habitaci\u00f3n o a un rinc\u00f3n especialmente reservado para calmarse. Con libros, hojas y colores, mu\u00f1ecos de peluche.<br \/>\nTendr\u00e1 un momento para calmarse y entonces aprovecharemos para reflexionar con \u00e9l. Por ejemplo: si nuestro hijo llora y patalea cada noche porque no quiere ir a su cama a dormir, llevadlo con mucha calma al \u00ab<em>rinc\u00f3n de calmarme<\/em>\u00bb donde pueda relajarse. No se trata de un castigo sino de una oportunidad de tranquilizarse y valorar de nuevo su decisi\u00f3n.<br \/>\nSi sois constantes y os manten\u00e9is con firmeza, comprender\u00e1 que es una estrategia para darse una nueva oportunidad. Los ni\u00f1os aprenden por ensayo-error y tardan en generalizar las consecuencias de su conducta.<\/li>\n<li><strong>Reprimenda verbal y acci\u00f3n f\u00edsica:<\/strong> Si la desobediencia implica peligro para nuestro hijo o para los dem\u00e1s (cruzar la calle, poner los dedos en el enchufe, etc.), con un tono de voz firme y en\u00e9rgico, le diremos: <span style=\"color: #0000ff;\"><em><strong>\u00ab\u00a1no!<\/strong><\/em><\/span>\u00bb o <strong>\u00ab\u00a1<em>basta<\/em>!\u00bb<\/strong> . Si es necesario, pararemos f\u00edsicamente su acci\u00f3n. No entr\u00e9is en discusiones con vuestro <strong>hijo<\/strong> pero s\u00ed en razonamientos: explica con objetividad las posibles consecuencias de su acci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>L\u00eddia Ametller Mart\u00ednez<\/strong><br \/>\nPsic\u00f3loga<br \/>\nRedacci\u00f3n Solohijos<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Consejos pr\u00e1cticos relacionados con este art\u00edculo: <a title=\"La obediencia de los hijos entre los 2 y los 5 a\u00f1os. Consejos pr\u00e1cticos\" href=\"http:\/\/www.solohijos.com\/web\/la-obediencia-de-los-hijos-entre-los-2-y-los-5-anos-consejos-practicos\/\" target=\"_blank\">La obediencia de los hijos entre los 2 y los 5 a\u00f1os. Consejos pr\u00e1cticos<\/a><\/strong><\/p>\n<div class='watch-action'><div class='watch-position align-left'><div class='action-like'><a class='lbg-style2 like-4101 jlk' href='javascript:void(0)' data-task='like' data-post_id='4101' data-nonce='9b2ae56653' rel='nofollow'><img class='wti-pixel' src='https:\/\/www.solohijos.com\/web\/wp-content\/plugins\/wti-like-post\/images\/pixel.gif' title='Like' \/><span class='lc-4101 lc'>+177<\/span><\/a><\/div><\/div> <div class='status-4101 status align-left'><\/div><\/div><div class='wti-clear'><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00a1Te prometo que no te hab\u00eda o\u00eddo!\u00bb, \u00abS\u00ed, ahora mismo voy, espera un momento\u00bb, \u00abQue s\u00ed, que s\u00ed\u00bb, \u00abSe me olvid\u00f3, lo siento. Luego lo hago\u00bb. \u00bfTe suenan estas frases? 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