{"id":5794,"date":"2014-05-16T09:52:29","date_gmt":"2014-05-16T09:52:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.solohijos.com\/web\/?p=5794"},"modified":"2014-10-20T18:23:37","modified_gmt":"2014-10-20T18:23:37","slug":"si-tu-lloras-yo-tambien","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.solohijos.com\/web\/si-tu-lloras-yo-tambien\/","title":{"rendered":"\u00abSi t\u00fa lloras, yo tambi\u00e9n\u00bb"},"content":{"rendered":"<h5>Todos hemos visto alguna vez que un ni\u00f1o se ponga a llorar y otro lo imite casi inmediatamente. O c\u00f3mo se contagian la risa. Es lo que se llama empat\u00eda, o facultad para comprender las emociones y sentimientos de los otros. Gracias a la empat\u00eda el ni\u00f1o llega a identificarse con los dem\u00e1s y puede manifestar solidaridad. Los padres podemos contribuir a desarrollar esta conducta que le ayudar\u00e1 enormemente en sus relaciones personales.<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La palabra empat\u00eda proviene del t\u00e9rmino griego empatheia que significa sentir dentro.<\/strong> Este t\u00e9rmino fue utilizado por primera vez en los a\u00f1os veinte por el psic\u00f3logo norteamericano E. B. Titchener para definir la imitaci\u00f3n motriz que se observa en ni\u00f1os muy peque\u00f1os frente al sufrimiento ajeno. Es com\u00fan observar como un ni\u00f1o de apenas un a\u00f1o de edad rompe a llorar cuando ve a otro ni\u00f1o llorando, o se lleva la mano a la boca al ver a un ni\u00f1o que se ha lastimado los dedos. Las ra\u00edces de la empat\u00eda las encontramos en la m\u00e1s temprana infancia en las manifestaciones que los ni\u00f1os tienen frente a las emociones de los dem\u00e1s.<\/p>\n<h5><span style=\"color: #0000ff;\">En el desarrollo de la empat\u00eda encontramos tres etapas bien diferenciadas.<\/span><\/h5>\n<ul>\n<li><strong>En la primera infancia es una empat\u00eda m\u00e1s f\u00edsica, m\u00e1s imitativa en el sentido corporal.<\/strong><\/li>\n<li><strong>A partir de los cinco o seis a\u00f1os el ni\u00f1o muestra una empat\u00eda m\u00e1s madura.<\/strong> Ya es capaz de responder al estado emocional de otra persona porque ha desarrollado un modelo interno de sentimientos que podr\u00e1 usar para comprender a los dem\u00e1s.<\/li>\n<li><strong>Entre los diez y los doce a\u00f1os aparece la empat\u00eda abstracta o social.<\/strong> El inter\u00e9s por grupos desfavorecidos o marginales puede determinar su colaboraci\u00f3n en actos caritativos o altruistas.<\/li>\n<\/ul>\n<h5><span style=\"color: #0000ff;\">Desarrollar la empat\u00eda en el ni\u00f1o<\/span><\/h5>\n<p><strong>La empat\u00eda hace referencia a la facultad de comprender las emociones y los sentimientos<\/strong> de otro por un proceso de identificaci\u00f3n con su realidad.<br \/>\n<strong>Los ni\u00f1os emp\u00e1ticos son m\u00e1s populares<\/strong>, tienen menos dificultades para las relaciones sociales y acostumbran a tener \u00e9xito en la escuela y en el trabajo.<\/p>\n<h5><span style=\"color: #0000ff;\">Desarrollar esta capacidad en ellos requiere que la trabajemos en casa y podemos hacerlo:<\/span><\/h5>\n<ul>\n<li><strong>Siendo modelos adecuados de coducta emp\u00e1tica<\/strong>. Sobre todo en los momentos en los que las relaciones con los hijos se hacen dif\u00edciles. En cualquier situaci\u00f3n de conflicto suele haber dos partes y dos puntos de vista. El enfrentamiento entre las partes a menudo lleva a la tensi\u00f3n y a la ruptura, aunque sea moment\u00e1nea, de la relaci\u00f3n. <strong>La empat\u00eda puede ser el medio que, dejando de lado por un instante nuestra percepci\u00f3n del problema, nos ayudar\u00e1 a intentar sumergirnos de verdad en los sentimientos de nuestro hijo, a conectar con \u00e9l y con el torrente emocional que se le ha despertado dentro. S\u00f3lo as\u00ed podremos ser capaces de comprender realmente qu\u00e9 es lo que le sucede, al margen de que estemos o no de acuerdo o de que aprobemos o no sus acciones.<\/strong> Despu\u00e9s ya resolveremos lo que haya que resolver, primero hemos de ser capaces de sentir como \u00e9l siente, de ponernos en su lugar e intentar comprender por qu\u00e9 ha actuado o ha hablado como lo ha hecho. S\u00f3lo as\u00ed podremos disolver nuestro enfado y abrir de nuevo la puerta de la comunicaci\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Teniendo unas expectativas altas de lo que esperamos de nuestros hijos en lo que se refiere a la responsabilidad y la consideraci\u00f3n hacia los dem\u00e1s.<\/strong> Los ni\u00f1os tienden a mostrarse emp\u00e1ticos de manera natural. Alimentar la amabilidad, el respeto y la colaboraci\u00f3n alabando sus iniciativas en este campo son tareas imprescindibles que deben empezar en el hogar. Cuando son peque\u00f1os pueden ayudar a poner la mesa, colaborar cuando vamos de compras, recoger una cosa del suelo que se le ha ca\u00eddo a alguien, o visitar a un amigo de clase que est\u00e1 enfermo. <strong>A medida que van creciendo, adem\u00e1s de colaborar en casa, tenemos: cuidar una mascota, mantener correspondencia con personas de otros pa\u00edses que vivan realidades sociales y personales diferentes, o colaborar con alguna organizaci\u00f3n local de ayuda a los dem\u00e1s o de protecci\u00f3n de la naturaleza<\/strong>, que son algunos ejemplos de las muchas cosas que podemos hacer con nuestros hijos para ayudarles a desarrollar la empat\u00eda hacia los dem\u00e1s, una habilidad imprescindible para la convivencia y el bienestar personal.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Los ni\u00f1os con un alto grado de empat\u00eda tienden a ser menos agresivos, son m\u00e1s populares entre los compa\u00f1eros y los amigos, y son m\u00e1s dados a colaborar y compartir.<\/strong> Cuando crecen, tienen una mayor capacidad para desarrollar relaciones estables con su pareja, sus amigos y sus hijos.<\/p>\n<p><strong>Tener un hijo emocionalmente bien sintonizado requiere enfatizar en el aprendizaje de las respuestas emocionales tanto de las nuestras hacia \u00e9l como de las suyas hacia los dem\u00e1s.<\/strong> Con ello garantizaremos que estamos cubriendo las dos \u00e1reas principales de incidencia de la empat\u00eda: la que tiene que ver con la respuesta emocional ante la alegr\u00eda, la tristeza o el dolor de los dem\u00e1s y que el ni\u00f1o aprende por imitaci\u00f3n; y la que se relaciona con la respuesta cognoscitiva que mueve al ni\u00f1o a actuar apoyando o ayudando a otros cuando lo necesitan.<\/p>\n<p><strong>Recordemos que la empat\u00eda es un instrumento inmejorable para conectar con el universo emocional de quienes nos rodean. Aprovech\u00e9mosla y dej\u00e9mosla crecer en nuestro interior. Sus frutos nos acompa\u00f1ar\u00e1n junto a nuestros hijos durante muchos a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Carmen Herrera Garc\u00eda<\/strong><br \/>\nProfesora de Educaci\u00f3n Infantil y Primaria<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Consejos pr\u00e1cticos relacionados con este art\u00edculo: <a title=\"\u201cSi t\u00fa lloras, yo tambi\u00e9n\u201d. Consejos pr\u00e1cticos.\" href=\"http:\/\/www.solohijos.com\/web\/si-tu-lloras-yo-tambien-consejos-practicos\/\" target=\"_blank\">Si tu lloras, yo tambi\u00e9n. Consejos pr\u00e1cticos<\/a><\/strong><\/p>\n<div class='watch-action'><div class='watch-position align-left'><div class='action-like'><a class='lbg-style2 like-5794 jlk' href='javascript:void(0)' data-task='like' data-post_id='5794' data-nonce='ea74d0063d' rel='nofollow'><img class='wti-pixel' src='https:\/\/www.solohijos.com\/web\/wp-content\/plugins\/wti-like-post\/images\/pixel.gif' title='Like' \/><span class='lc-5794 lc'>+5<\/span><\/a><\/div><\/div> <div class='status-5794 status align-left'><\/div><\/div><div class='wti-clear'><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos hemos visto alguna vez que un ni\u00f1o se ponga a llorar y otro lo imite casi inmediatamente. O c\u00f3mo se contagian la risa. Es lo que se llama empat\u00eda, o facultad para comprender las emociones y sentimientos de los otros. 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