{"id":7044,"date":"2015-05-12T17:53:56","date_gmt":"2015-05-12T17:53:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.solohijos.com\/web\/?p=7044"},"modified":"2015-05-22T12:31:12","modified_gmt":"2015-05-22T12:31:12","slug":"seis-requisitos-para-el-dialogo-con-nuestros-hijos-adolescentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.solohijos.com\/web\/seis-requisitos-para-el-dialogo-con-nuestros-hijos-adolescentes\/","title":{"rendered":"Seis requisitos para el dialogo con nuestros hijos adolescentes"},"content":{"rendered":"<h5>La verdad es que no resulta f\u00e1cil hablar con nuestros hijos adolescentes, sin embargo, eso no nos tiene que llevar a darnos por vencidos.\u00a0<span style=\"color: #444444; font-size: 1em; line-height: 1.5;\">Est\u00e1n en la edad que m\u00e1s necesitan hablar, aunque tambi\u00e9n es el momento vital que m\u00e1s les cuesta hacerlo con los <\/span><strong style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">padres<\/strong><span style=\"color: #444444; font-size: 1em; line-height: 1.5;\">. Por eso, seguramente seremos nosotros los que tendremos que esforzarnos m\u00e1s. Vale la pena que lo intentemos porque hay mucho en juego: nada m\u00e1s y nada menos que la educaci\u00f3n de nuestros <\/span><strong style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">hijos<\/strong><span style=\"color: #444444; font-size: 1em; line-height: 1.5;\">.<\/span><\/h5>\n<p>Quiz\u00e1, tras haber evitado<a href=\"http:\/\/www.solohijos.com\/web\/seis-errores-en-la-comunicacion-con-nuestros-hijos-adolescentes\/\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #ff6600;\"><strong> los errores m\u00e1s usuales en la comunicaci\u00f3n con nuestros hijos adolescentes<\/strong><\/span>,<\/a> deber\u00edamos tener en cuenta que este di\u00e1logo tiene unos requisitos propios:<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Crear el ambiente propicio y buscar el momento adecuado. No cuando los padres quieren, sino cuando ellos lo necesitan<\/strong>.\u00a0No es f\u00e1cil estipular un momento al d\u00eda para <strong>hablar<\/strong>, porque quiz\u00e1 \u00ab<em>tenga que contar algo<\/em>\u00bb en el momento menos oportuno. En ese caso hay que dejarlo todo y atenderle, porque, aunque en ese preciso instante haya cosas muy urgentes, seguro que no hay nada m\u00e1s importante. Si se deja pasar la ocasi\u00f3n, porque \u00ab<em><span style=\"color: #0000ff;\">ahora no, que estoy ocupada<\/span><\/em>\u00bb o <span style=\"color: #0000ff;\"><em>\u00abdespu\u00e9s me lo cuentas, que tengo trabajo\u00bb<\/em><\/span> habr\u00e1 desaparecido para siempre. Por eso, es decisivo que sepan que cuentan siempre con sus <strong>padres<\/strong>, que estamos ah\u00ed y que lo estemos realmente.<\/li>\n<li><strong>Serenidad y confianza<\/strong>. Si la primera vez que un <strong>hijo<\/strong> nos hace una confidencia <em>\u00abun poco fuerte\u00bb<\/em>, nos echamos las manos a la cabeza, armamos un esc\u00e1ndalo o lo <strong>castigamos<\/strong> severamente, probablemente sea la \u00faltima vez que se sincera con nosotros. Como aquel chico que, tras haber hablado con \u00e9l, se decidi\u00f3 a decir a sus <strong>padres<\/strong> que el fin de semana hab\u00eda fumado marihuana. Cuando su <strong>madre<\/strong> oy\u00f3 que hab\u00eda fumado, comenz\u00f3 a gritar de tal modo que se qued\u00f3 sin saber qu\u00e9 hab\u00eda fumado su <strong>hijo<\/strong>. La confianza es una virtud rec\u00edproca, quien la otorga la recibe a su vez. No es una virtud que se adquiere, sino que se da: la condici\u00f3n de todo <strong>di\u00e1logo<\/strong>. Si no confiamos en nuestros <strong>hijos<\/strong>, si no les damos <strong>confianza<\/strong>, aunque nos resulte dif\u00edcil e incluso nos parezca arriesgado, nos quedaremos sin saber lo que les pasa.<\/li>\n<li><strong>Aceptar sus formas.<\/strong> No podemos esperar que todo funcione como una balsa de aceite. La serenidad la tenemos que poner los adultos. Los <strong>hijos<\/strong> tendr\u00e1n probablemente salidas de tono, levantar\u00e1n la voz o discutir\u00e1n apasionadamente. Pretender una conversaci\u00f3n afable con un <strong>hijo<\/strong> o una <strong>hija adolescente<\/strong> es no entender su registro. No nos debe afectar que nos dejen con la palabra en la boca o que griten m\u00e1s de la cuenta. Tendemos a dar m\u00e1s importancia a la forma que al contenido, de esa forma malgastamos las energ\u00edas en discutir sobre formalidades y perdemos una nueva ocasi\u00f3n para educar. Claro que tambi\u00e9n debemos educar en las formas, pero no lo conseguiremos si las perdemos nosotros.<\/li>\n<li><strong>Dar razones de peso para ellos.<\/strong> Mediante el <strong>di\u00e1logo<\/strong> se razona. No se trata de entablar batallas dial\u00e9cticas, en las que pierde el que menos <strong>grita<\/strong> y no gana nadie, sino de razonar y hacer razonar. Pero eso no se consigue a base de poner sobre la mesa buenas razones desde nuestro punto de vista, sino de presentarles razones que tengan peso para ellos. Puede que para un <strong>adolescente<\/strong> <em>\u00abestudiar para llegar a ser algo en la vida<\/em>\u00bb no tenga tanto peso como \u00ab<em>estudiar para poder trabajar en lo que le gusta\u00bb<\/em>.<\/li>\n<li><strong>Establecer pactos.<\/strong> El \u00ab<em>regateo<\/em>\u00bb puede ser una forma de conversaci\u00f3n que da mucho juego. Aqu\u00ed hay que saber ceder en lo superficial, para \u00ab<em>ganar<\/em>\u00bb en lo esencial. Quiz\u00e1 merezca la pena cambiar un corte de pelo o un tatuaje por un domingo con la <strong>familia<\/strong>. La cuesti\u00f3n es que cuando se <strong>pacta<\/strong>, se produce un compromiso y el compromiso une.<\/li>\n<li><strong>Motivaci\u00f3n dialogada.<\/strong> Por \u00faltimo, hay que aprovechar el <strong>di\u00e1logo<\/strong> para dar criterios a los <strong>hijos<\/strong>. No se trata de hacer de cada conversaci\u00f3n un serm\u00f3n o una reprimenda, que generalmente no sirve para nada, porque el <strong>hijo<\/strong> ya est\u00e1 sobre aviso. Los t\u00edpicos sermones o broncas se parecen a esa tormenta que, como se ve venir, nos da tiempo a refugiarnos o a llevarnos el paraguas: te puedes mojar la primera vez, pero no las sucesivas. Siguiendo con el s\u00edmil, las conversaciones con los <strong>hijos<\/strong> <strong>adolescentes<\/strong> no deber\u00edan ser tormentosas sino como un fino \u00ab<em>calabobos<\/em>\u00bb que no logra alarmarnos lo suficiente como para buscar un refugio o sacar el paraguas pero que acaba moj\u00e1ndonos. Ese \u00ab<em>chirimiri<\/em>\u00bb continuo permite que los <strong>padres<\/strong> podamos ir sembrando <strong>valores y criterios<\/strong> en nuestros <strong>hijos<\/strong>. Se trata en definitiva de estar siempre dispuestos al <strong>di\u00e1logo<\/strong>, no a echar sermones con motivo de las calificaciones trimestrales, la ropa o la m\u00fasica que escuchan.<\/li>\n<\/ol>\n<p>En todo momento debemos procurar transmitir <strong>optimismo<\/strong>. Quiz\u00e1s es lo que m\u00e1s necesitan en la etapa vital que est\u00e1n viviendo. Si somos unos <strong>padres<\/strong> gru\u00f1ones que s\u00f3lo sabemos quejarnos por todo, que siempre estamos \u00ab<em>rallando<\/em>\u00bb con lo mismo, que somos incapaces de ver lo positivo de sus cosas, seguramente estaremos levantando sin querer un muro que intercepta toda comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Algunas expresiones que usamos demasiado a menudo como: <span style=\"color: #0000ff;\"><em>\u00abEstoy harta de ti\u00bb, \u00aberes incapaz de hacerlo\u00bb, \u00abaprende de tu hermano\u00bb, \u00abme matas a disgustos\u00bb<\/em><\/span>\u2026 no propician el di\u00e1logo, sino todo lo contrario.<br \/>\nMejor adoptar una actitud optimista y decir cosas como:<span style=\"color: #0000ff;\"><em> \u00abEstoy seguro de que eres capaz de hacerlo\u00bb, \u00abestoy muy orgullosa de ti\u00bb, \u00abnoto que cada d\u00eda eres mejor\u00bb, \u00abt\u00fa lo lograr\u00e1s\u00bb<\/em><\/span>\u2026 Seguro que hablamos m\u00e1s con nuestros <strong>hijos<\/strong> porque encuentran en nosotros \u00ab<em>unos padres con los que se puede hablar<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: right;\"><strong>Pilar Guembe y Carlos Go\u00f1i<\/strong><br \/>\nAutores\u00a0del libro <em><a href=\"http:\/\/www.solohijos.com\/web\/es-que-soy-adolescentey-nadie-me-comprende\/\" target=\"_blank\">Es que soy adolescente&#8230;y nadie me comprende<\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Estos son los <strong>requisitos\u00a0<\/strong>pero si te interesan los <strong>errores a evitar<\/strong> al\u00a0comunicarte con tu <strong>hijo adolescente,<\/strong> haz clic <span style=\"color: #ff6600;\"><strong><a style=\"color: #ff6600;\" href=\"http:\/\/www.solohijos.com\/web\/seis-errores-en-la-comunicacion-con-nuestros-hijos-adolescentes\/\" target=\"_blank\">aqu\u00ed.<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<div class='watch-action'><div class='watch-position align-left'><div class='action-like'><a class='lbg-style2 like-7044 jlk' href='javascript:void(0)' data-task='like' data-post_id='7044' data-nonce='5e1c2a1769' rel='nofollow'><img class='wti-pixel' src='https:\/\/www.solohijos.com\/web\/wp-content\/plugins\/wti-like-post\/images\/pixel.gif' title='Like' \/><span class='lc-7044 lc'>+57<\/span><\/a><\/div><\/div> <div class='status-7044 status align-left'><\/div><\/div><div class='wti-clear'><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La verdad es que no resulta f\u00e1cil hablar con nuestros hijos adolescentes, sin embargo, eso no nos tiene que llevar a darnos por vencidos.\u00a0Est\u00e1n en la edad que m\u00e1s necesitan hablar, aunque tambi\u00e9n es el momento vital que m\u00e1s les cuesta hacerlo con los padres. 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