{"id":836,"date":"2013-10-05T06:29:37","date_gmt":"2013-10-05T06:29:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.solohijos.com\/web\/?p=836"},"modified":"2013-12-16T12:24:58","modified_gmt":"2013-12-16T12:24:58","slug":"paso-de-este-rollo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.solohijos.com\/web\/paso-de-este-rollo-2\/","title":{"rendered":"\u00abPaso de este rollo\u00bb"},"content":{"rendered":"<h5>Cu\u00e1ntas veces hemos o\u00eddo expresiones como \u00abno me apetece hacer eso\u00bb, \u00abme cansa tal cosa\u00bb y, sobre todo, \u00abno me gusta estudiar, paso de estudiar\u00bb. No sabemos qu\u00e9 hacer para cambiar las cosas, pero somos conscientes de que estos comportamientos pasivos y caprichosos se tienen que eliminar. Es fundamental que nuestro hijo aprenda a esforzarse para conseguir objetivos. De esta manera, entender\u00e1 que quien quiere algo debe trabajar para obtenerlo.<\/h5>\n<p>Las <strong>conductas<\/strong> ego\u00edstas, perezosas, pasivas y poco colaboradoras de algunos de nuestros hijos pueden ser la consecuencia de tener todo lo necesario sin hacer nada para conseguirlo. Al llegar a la adolescencia, este tipo de conductas puede degenerar en comportamientos antisociales, agresivos e incluso delictivos. Algunos menores de diecis\u00e9is a\u00f1os, en n\u00famero creciente, tienen motocicleta sin ninguna necesidad. No obstante, muchos de ellos tienen actitudes pasivas o francamente negativas en lo que respecta a sus estudios b\u00e1sicos.\u00a0Bastantes disponen de equipo de m\u00fasica, bicicleta de monta\u00f1a, consola de video-juegos, tel\u00e9fono m\u00f3vil&#8230;<\/p>\n<p>No descubro ning\u00fan secreto al afirmar que una <strong>buena parte de nuestros hijos tienen casi de todo<\/strong>, a\u00fan en tiempos de crisis econ\u00f3mica.\u00a0Pero lo que s\u00ed quiero resaltar es que muchas, o quiz\u00e1 todas esas cosas de que disfrutan, son fruto de una actitud sol\u00edcita de los padres que acceden a sus peticiones, o se anticipan a ellas, sin ninguna contra-prestaci\u00f3n por su parte.\u00a0Hemos conseguido unas personas cuya conducta se rige por valores tales como me gusta-no me gusta, me apetece-no me apetece, me lo paso bien-no me lo paso bien.<\/p>\n<h5><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5; color: #000000;\">Algunos ni\u00f1os y adolescentes rigen su conducta por lo que les gusta o les apetece<\/span><\/h5>\n<p>Afortunadamente no todos los adolescentes son as\u00ed ni, en caso de que as\u00ed sean, es una situaci\u00f3n irremediable. Es posible conseguir que nuestros hijos no crezcan como personas egoc\u00e9ntricas y caprichosas. Naturalmente, como en tantas facetas de la vida, ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil prevenir que curar. Dicho con otras palabras, nuestros hijos deben ser personas capaces de esforzarse para conseguir sus objetivos, y cuanto antes nos pongamos a la tarea m\u00e1s eficaz y f\u00e1cil ser\u00e1. Es normal que nuestros hijos peque\u00f1os se comporten como seres egoc\u00e9ntricos y caprichosos. Egoc\u00e9ntricos porque, a edades tempranas, perciben la realidad como si todo lo que les rodea estuviera a su servicio, cosa que en buena medida es as\u00ed porque al principio necesita del cuidado y atenci\u00f3n de todos. Caprichosos (personas que gu\u00edan su conducta sobre la base de deseos vivos, instintivos, con motivos poco razonables y ego\u00edstas) porque su modo de actuar se rige seg\u00fan necesidades b\u00e1sicas e instintos poco racionalizados, dado que su visi\u00f3n egoc\u00e9ntrica no le permite razones o motivaciones m\u00e1s complejas.<\/p>\n<h5><span style=\"color: #444444; font-size: 1em; line-height: 1.5;\">Pero esta situaci\u00f3n, en principio, no es el objetivo final de la educaci\u00f3n de nuestros hijos. La educaci\u00f3n recibida habr\u00e1 tenido \u00e9xito si nuestros hijos llegan a comprender que:<\/span><\/h5>\n<ul>\n<li>No estamos en el mundo para que los dem\u00e1s nos sirvan, sino para <strong>servir de ayuda a los dem\u00e1s<\/strong>.<\/li>\n<li><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">Y que<strong> la felicidad no est\u00e1 en la satisfacci\u00f3n de nuestros caprichos<\/strong>, sino en el esfuerzo por conseguir nuestras aspiraciones.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Curiosamente, aunque parezca incre\u00edble a muchos lectores, la felicidad, que es nuestra aspiraci\u00f3n m\u00e1s profunda, est\u00e1 en el esfuerzo y la dedicaci\u00f3n a los dem\u00e1s. <span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">Otro aspecto de la cuesti\u00f3n, que puede ser enga\u00f1oso a simple vista, es que <em>hacer lo que nos apetece<\/em> no nos hace m\u00e1s libres, antes bien esa atracci\u00f3n que ejerce sobre nosotros lo apetecido, nos esclaviza. Cuando un im\u00e1n atrae al hierro, \u00e9ste corre hacia \u00e9l aunque no quiera. Por el contrario, si hacemos <em>lo que queremos<\/em>, lo que surge de un acto de voluntad y de nuestro esfuerzo, nuestros actos nos hacen libres.<\/span> No es descabellado pensar que una de las grandes dificultades para abandonar (o no iniciarse) en el mundo de la droga se fundamenta en la poca fortaleza de las personas para resistirse a su consumo (como dec\u00eda un conocido anuncio de TV, para \u00abdecir NO a las drogas\u00bb). <span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">Aceptados estos objetivos educativos, pasemos a la acci\u00f3n. En primer lugar me gustar\u00eda dirigir la atenci\u00f3n hacia determinadas conductas de nuestros hijos que pueden ser sintom\u00e1ticas de su tendencia a ser <strong>personas caprichosas y perezosas<\/strong>. Veamos algunas de las m\u00e1s evidentes:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li>Siempre <strong>intenta salirse con la suya<\/strong> y se queja con frecuencia. Usa expresiones como: es una injusticia, no hay derecho, no es culpa m\u00eda&#8230;<\/li>\n<li><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\"><strong>S\u00f3lo come las cosas que le gustan<\/strong>, y en ocasiones abusa de ellas. (Dejan \u00ablo verde o lo rojo\u00bb no dejan el plato limpio&#8230;).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\"><strong>No tiene en cuenta las normas de convivencia y de educaci\u00f3n<\/strong>.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\"><strong>No obedece<\/strong> si no es en \u00faltima instancia, y con frecuencia por temor a males mayores.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\"><strong>No hace sus tareas escolares<\/strong> con esmero, incluso procura eludirlas. No usa adecuadamente su agenda escolar.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">Ante sus cosas y las de los dem\u00e1s muestra <strong>descuido y desorden<\/strong>.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">Suele ser <strong>impuntual<\/strong> tanto para empezar como para acabar. Al hacerlo as\u00ed act\u00faa de forma desconsiderada con los que le esperanr. No tiene en cuenta a los dem\u00e1s, sino que su conducta se rige por la atracci\u00f3n que supone lo que est\u00e9 haciendo o la repulsa que le suponga lo que va a hacer.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Ser <strong>caprichoso<\/strong> y actuar con una capacidad de esfuerzo cero no es un mal vicio adquirido, sino m\u00e1s bien la permanencia en el infantilismo propio del primer a\u00f1o de vida. Es un raquitismo vital. Por eso, si desde peque\u00f1os est\u00e1n acostumbrados a que alguien los proteja, evite sus problemas y los colme de atenciones y bienes para que est\u00e9n contentos, no nos ha de extra\u00f1ar que desconozcan cualquier m\u00f3vil de acci\u00f3n que no sea su propia complacencia. Este modo de actuar pervive cuando los hijos o hijas no han recibido los est\u00edmulos y entrenamiento adecuados para superar la visi\u00f3n egoc\u00e9ntrica de los peque\u00f1os. Es normal que queramos hacer felices a nuestros hijos y que para conseguirlo hagamos todo lo posible, pero quiz\u00e1 no es razonable hacerlo s\u00f3lo \u00abpor tenerles contentos\u00bb. Un chiste de un conocido humorista dice: Un matrimonio tuvo un hijo que no pronunci\u00f3 nunca ni una sola palabra. Era mudo, y por m\u00e1s que consultaron diferentes e ilustres especialistas ninguno acert\u00f3 con la soluci\u00f3n del problema. Hasta que un d\u00eda, cuando el hijo en cuesti\u00f3n hab\u00eda ya cumplido los treinta y un a\u00f1os, ocurri\u00f3 lo inesperado:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">&#8211; \u00a1Mam\u00e1!, no hay az\u00facar -dijo con voz alta y clara, para sorpresa de su madre.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>&#8211; \u00a1Pero hijo, si puedes hablar!, \u00a1qu\u00e9 alegr\u00eda! \u00bfC\u00f3mo es que hasta ahora no hab\u00edas hablado nunca?<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>&#8211; Es que hasta ahora todo hab\u00eda sido perfecto.<\/em><\/p>\n<h5><span style=\"color: #000000;\">Para lograr que nuestros hijos sean emprendedores y constantes, en lugar de caprichosos y perezosos, hace falta entrenamiento<\/span><\/h5>\n<p><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">El entrenamiento adecuado, es decir, el tratamiento educativo adecuado se basa principalmente en dos estrategias:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">&#8211; Ense\u00f1arles a <strong>resistir<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&#8211; Ense\u00f1arles a <strong>emprender<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Ense\u00f1arles a resistir<\/strong> significa ense\u00f1arles a perseverar, a pesar de que la tarea canse o sea desagradable. El cansancio es dif\u00edcil de aguantar, el dolor es dif\u00edcil de sufrir, pero hay que aguantar y hay que sufrir. En esta l\u00ednea, para lograr su madurez hay que permitir que vivan las experiencias desagradables que les depare la vida por azar o como consecuencia de sus actos. No compadecerse y eliminar todo sufrimiento, aunque en la medida de lo posible es recomendable graduar las experiencias. Pero todo ello con la precauci\u00f3n de no abandonar a los hijos y acompa\u00f1\u00e1ndolos mientras se esfuerzan por resistir. Nuestra compa\u00f1\u00eda e inter\u00e9s ser\u00e1n estimulantes y consoladores.<\/p>\n<p>El padre de uno de mis alumnos me explic\u00f3 en una de las entrevistas que mantuve con \u00e9l: \u00ab<em>Este a\u00f1o le hemos dejado solo a ver qu\u00e9 pasa<\/em>\u00ab.Y pas\u00f3 lo que ten\u00eda que pasar, que no estudi\u00f3 nada. <strong>Ense\u00f1arles a emprender<\/strong> supone ense\u00f1arles a proponerse metas valiosas y a perseverar para alcanzarlas poniendo los medios necesarios. Para ello es necesario cumplir las diferentes fases del siguiente proceso, como si fueran eslabones de una cadena; saltarse uno puede suponer el fracaso de toda la estrategia:<\/p>\n<ol>\n<li>Mostrarles metas valiosas en funci\u00f3n de valores personales, sociales y religiosos. Para mostrar es necesario explicar e ilustrar su val\u00eda con nuestro ejemplo. Los padres tendremos que explicar y dejar ver nuestro ejemplo coherente.<\/li>\n<li><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">Lograr acuerdos o compromisos expl\u00edcitos con los hijos, especialmente sobre estudios y formas de conducta. Se puede conseguir por medio de la negociaci\u00f3n, ayud\u00e1ndoles a valorar los pros y contras y los medios razonables para conseguir los prop\u00f3sitos.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">Ayudarles a perseverar en lo decidido con nuestra exigencia. Exigir supone comprobar que pone los medios y el esfuerzo apropiados para lograr sus metas, y supone adem\u00e1s valorar su conducta mostrando aprobaci\u00f3n siempre que sea posible y desaprobaci\u00f3n cuando as\u00ed lo requiera su falta de esfuerzo o dedicaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hay que mostrar sentimientos de esperanza en la mejora o de alegr\u00eda por la perseverancia del esfuerzo.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 1em; line-height: 1.5;\">Mantener nuestra exigencia con constancia.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>S\u00f3lo cuando en numerosas ocasiones se esfuerce en resistir y en perseverar lograr\u00e1 actuar de esta manera y, con ello, lo que queremos para \u00e9l: que sea una persona feliz, que no sea esclava de sus caprichos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda Lahoz Garc\u00eda<\/strong><br \/>\nPedagogo (Orientador escolar y profesional),<br \/>\nProfesor de Psicolog\u00eda y Pedagog\u00eda en Secundaria<\/p>\n<div class='watch-action'><div class='watch-position align-left'><div class='action-like'><a class='lbg-style2 like-836 jlk' href='javascript:void(0)' data-task='like' data-post_id='836' data-nonce='1dce62914e' rel='nofollow'><img class='wti-pixel' src='https:\/\/www.solohijos.com\/web\/wp-content\/plugins\/wti-like-post\/images\/pixel.gif' title='Like' \/><span class='lc-836 lc'>+29<\/span><\/a><\/div><\/div> <div class='status-836 status align-left'><\/div><\/div><div class='wti-clear'><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cu\u00e1ntas veces hemos o\u00eddo expresiones como \u00abno me apetece hacer eso\u00bb, \u00abme cansa tal cosa\u00bb y, sobre todo, \u00abno me gusta estudiar, paso de estudiar\u00bb. 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